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miércoles, 22 de abril de 2026

Una nota a Larra con Cadalso de fondo

 


Si citaba hace poco el magnífico “Epílogo en Castilla”, de Azorín, es porque al hablar de las causas de la decadencia de España, y especialmente de la falta de curiosidad intelectual, enumera cuatro autores, a saber, “Saavedra Fajardo, Gracián, Cadalso, Larra”, insignes representantes de lo que podríamos denominar una tradición de pensamiento crítico a propósito del país. Me interesa la manera en que junta Azorín a los dos últimos, pues que (habiendo releído a Larra hace poco y releyendo a Cadalso en este momento) considero que son autores que tienen mucho en común, y no dudo que Cadalso (en sus Cartas marruecas) es el más firme precedente hispánico de la actitud crítica de Larra.

 

Pues bien, mucho me extrañó en mi reciente relectura de Larra que, en un determinado momento de “El casarse pronto y mal”, en que cita a Cadalso, en ninguna de las ediciones más o menos críticas que tengo en casa se anotara el pasaje. Me refiero a la de Carlos Seco Serrano en Planeta, la de Jerry L. Johnson en Bruguera, la de Juan Cano Ballesta en Alhambra Clásicos, o la de Enrique Rubio en Cátedra, esta última con abundantes anotaciones. Quien sí lo hace es Joan Estruch en el tomo 1 de las Obras Completas de Larra, de Cátedra, dedicado a los Artículos (que consulté en una Biblioteca).

 

martes, 21 de abril de 2026

Azorín - EPÍLOGO EN CASTILLA

 

Leía esta mañana un viejo artículo de Julián Marías en que hacía un elogio de las librerías de viejo y contaba alguna de las joyas que poseía en su biblioteca y que procedían de ese tipo de compras (una edición en latín de Descartes del siglo XVII o XVIII, por ejemplo). Mi caso es diferente: como estudiante procedente de una familia  de exiliados, con pocos recursos económicos, que además se había matriculado en una carrera de letras, hube de desarrollar un hábito casi infalible de cazador de ofertas que pudieran nutrir mi incipiente biblioteca: la sección de saldos de París Valencia, la librería de viejo Olmos, la cooperativa universitaria Santo Tomás, más tarde la cuesta de Moyano, fueron los primeros veneros de mi afición libresca.

 

domingo, 28 de mayo de 2017

Un buen uso de ADOLECER

Javier Marías utiliza bien, no podía ser menos, el verbo de marras, en un artículo de opinión que publica hoy El País:

Hoy ha cambiado lo “sagrado”, pero la furia y la persecución contra quienes no se adscriben a los nuevos dogmas adolecen del mismo fanatismo que las del pasado. 

jueves, 4 de mayo de 2017

Un nuevo ejemplo del mal uso del verbo ADOLECER

Extraído de un titular de la primera plana de El País, edición online, de hoy 4 - 5- 2017:

Cordish ofrece una playa en Madrid para que Cifuentes acepte su complejo de ocio y casinos
JAVIER SALVATIERRA Madrid 154
La Comunidad rechazó su anterior proyecto porque adolecía de una oferta cultural y deportiva suficiente y no estaba acreditada la viabilidad económica

(Adolecer no significa carecer.)

sábado, 18 de febrero de 2017

Tangencias inauditas: Patria, de F. Aramburu y el romancero viejo

Ya bastante avanzada la novela Patria, de Fernando Aramburu, obra magnífica por tantos conceptos, en el capítulo 110, los hermanos Nerea y Xabier, hijos del Txato, asesinado por Eta, tienen una conversación al atardecer, en que comentan los encuentros de su madre con Arantxa, vieja amiga de la familia y hermana del presunto asesino. También hablan de la enfermedad de la madre y el poco tiempo de vida que le queda. Se despiden, y entonces se produce el siguiente pasaje que cierra el capitulo:

“A Xabier, yendo por la calle Elcano abstraído en cavilaciones, le acarició el olfato un cálido olor de castañas asadas. En la esquina con la plaza de Guipúzcoa estaba la caseta del castañero. Una docena, 2,5 euros. Al tiempo que pagaba, campanearon las ocho de la tarde en el carillón de la Diputación. Y Xabier, el grato calor del cucurucho de papel en las palmas de las manos, tomó asiento en un banco de la plaza, bajo la luna decreciente que se veía a través de las ramas sin hojas de un árbol. Peló con facilidad la primera castaña. Muy buena. En su punto, ni dura, ni quemada. Y el calor placentero que se extendió dentro de su boca adensaba el vaho de su respiración. La segunda castaña , también muy buena. Demasiado buena. Se puso de pie. Volcó el cucurucho casi lleno en una papelera, de modo que las castañas fueron cayendo una a una sobre los desperdicios acumulados allí dentro. Después echó a andar en dirección a la Avenida, confundido entre la gente.”

Xabier es un médico bien considerado, pero triste, que lleva una vida de soledad irremediable, con cierta tendencia al alcoholismo. Después del asesinato de su padre tomó un par de decisiones vitales de mucha importancia: cuidar de la madre y prohibirse la felicidad. Tras la triste conversación con su hermana, esas cálidas castañas conspiran, si bien mínimamente, contra la segunda decisión. Por eso, entendemos, se deshace de ellas.

Lo curioso es que su reacción nos recuerda un pasaje muy célebre del romancero medieval, aquel en que la tortolica de Fontefrida, aquejada de viudez, se niega el placer de beber el agua clara.
He aquí el texto:

Fontefrida, Fontefrida,   Fontefrida y con amor,
do todas las avecicas   van tomar consolación,
si no es la tortolica   que está viuda y con dolor.
Por ahí fuera pasar   el traidor del ruiseñor,
las palabras que él decía   llenas son de traición;
—Si tú quisieses, señora,   yo sería tu servidor.
—Vete de ahí, enemigo,   malo, falso, engañador,
que ni poso en ramo verde,   ni en prado que tenga flor,
que si hallo el agua clara,   turbia la bebía yo;
que no quiero haber marido,   porque hijos no haya, no,
no quiero placer con ellos,   ni menos consolación.
Déjame, triste enemigo,   malo, falso, mal traidor,
que no quiero ser tu amiga   ni casar contigo, no.

miércoles, 19 de octubre de 2016

Pieter Brueghel: La batalla de Don Carnal y Doña Cuaresma



La mejor ilustración del asunto que se representa en el LIBRO DE BUEN AMOR, del Arcipreste de Hita.

Si clicas en la imagen la podrás ver en tamaño mayor, distinguiendo nítidamente en el primer plano a los protagonistas.

martes, 18 de octubre de 2016

Trabajo voluntario: el homenaje de Machado a Berceo.

MIS POETAS (Antonio Machado: Campos de Castilla)

El primero es Gonzalo de Berceo llamado, 
Gonzalo de Berceo, poeta y peregrino, 
que yendo en romería acaeció en un prado, 
y a quien los sabios pintan copiando un pergamino. 

Trovó a Santo Domingo, trovó a Santa María, 
y a San Millán, y a San Lorenzo y Santa Oria, 
y dijo: Mi dictado non es de juglaría; 
escrito lo tenemos; es verdadera historia. 

Su verso es dulce y grave; monótonas hileras 
de chopos invernales en donde nada brilla; 
renglones como surcos en pardas sementeras, 
y lejos, las montañas azules de Castilla. 

Él nos cuenta el repaire del romeo cansado; 
leyendo en santorales y libros de oración, 
copiando historias viejas, nos dice su dictado, 
mientras le sale afuera la luz del corazón.


Se podrá realizar, en esta primera evaluación, un trabajo voluntario, que puede subir la nota de la evaluación hasta en 1 punto. Consistirá en un comentario del poema "Mis poetas", de Antonio Machado. El modelo de comentario es el que se puede ver en los comentarios de "Caupolicán", Rubén Darío, y "Canción del jinete", García Lorca, a los que se accede en el link Comentario de texto de este blog.
Habrá que tener en cuenta para un buen comentario de este texto los siguientes puntos:
- Estrofa, métrica y rima.
- la pertinencia de la retórica.
- alusiones históricas y textuales a la obra de Berceo (consultar la Introducción alegórica a los Milagros de Nuestra Señora).
- léxico (arcaísmos)
- valoración.

El trabajo debe estar hecho a mano. 

(se puede consultar con provecho el siguiente enlace :
www.vallenajerilla.com/notabene/antonio_machado.htm)

 Fecha de entrega: hasta el 15 de noviembre de 2016.

lunes, 14 de diciembre de 2015

1º Bachto. Trabajo voluntario 2ª Evaluación

- Se tratará de hacer individualmente y escrito a mano un comentario de texto, siguiendo el modelo de los que se hacen en clase o el del Lazarillo de Tormes que os entregué, y que, por tanto, constará de las siguientes fases:

1- Localización.
2- Tema.
3- Estructura interna.
4- Comentario de la forma en relación con el contenido.
5- Conclusión.

- Se podrán elegir los 
textos publicados en el blog como ampliación de la materia de clase que correspondan al período de literatura estudiado: de la Edad Media al Barroco. A saber:

- Romance del infante Arnaldos,
- Romance de Álora, la bien cercada,
- fragmento de García Lorca en relación con Manrique,
- fragmento de La Celestina (“la música de las palabras”),
-  soneto de Garcilaso sobre Dafne y Apolo,
- Oda a Salinas, de Fray Luis de León
- fragmento de Santa Teresa (episodio de la transverberación),
- poema de San Juan de la Cruz: “En una noche oscura”,
- el soneto con estrambote de Cervantes,
- descripción de Dulcinea de Cervantes
- soneto de Lope de Vega: “¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?”
- la prosa conceptista de Gracián: “Aplicación y Minerva”
- un soneto de Sor Juana Inés de la Cruz



Se los puede localizar en el blog por fechas: entre diciembre de 2008 y marzo de 2009. O poniendo los nombres oportunos en el buscador interno.

- Habrá que 
avisar al profesor del texto que se va a trabajar antes del 2 de febrero. Y el trabajo se entregará con fecha límite del 16 de febrero. (N.B. Por los motivos expuestos en clase la fecha límite de entrega se adelanta al 28 de enero. Hay que avisar del texto elegido con anterioridad a esa fecha.)

- El trabajo voluntario puede subir 
hasta 1 punto la nota de la evaluación.

jueves, 17 de septiembre de 2015

Una picante noticia del Madrid barroco

Los Avisos de Jerónimo de Barrionuevo, uno de los grandes cronistas del Madrid barroco, constituyen lo que podríamos considerar el periodismo de la época. Traigo aquí una noticia del 14 de noviembre de 1657 que podría haber figurado perfectamente en una novela picaresca:

Prendieron á un hombre porque le hallaron dando á una mujer de bofetadas, y á él y á ella los llevaron á la cárcel. Visitóse el lunes, y sacándolos á los dos, habiendo escrito contra él mil disparates, como lo hacen siempre esta gente farisea, pidió el hombre licencia de hablar, y dijo: «Señores, yo soy casado y con seis hijos. Salí antes de ayer desesperado de casa, por no tener con qué poderlos sustentar, y pasando por la calle de esta mujer, me llamó desde una ventana, y diciéndome allá dentro le había parecido bien, me ofreció un doblón de á cuatro si condescendía con ella y la despicaba, siendo esto por decirla yo que era pobre. Era un escudo de oro el precio de cada ofensa de Dios. Gané tres, desmayando al cuarto de flaqueza y hambre. Quísome quitar el doblón y no pudo, y á las voces llegó este alguacil que está presente, y tuvo mejores manos que ella para hacerlo. Suplico á V. S. diga ahora ella si esto es verdad ó mentira.» La cual allí en público dijo ser todo así, y visto por la Sala, in continenti le hicieron volver el doblón de á cuatro, en su presencia, al alguacil, y le echaron libre sin costas la puerta afuera, y á ella la mandaron tornar á su encierro para quitarla el rijo con algunos días de pan y agua. Fué esto así como lo cuento, lunes 5 de este mes.

martes, 19 de mayo de 2015

Concurso de fotografía del viaje a Almagro

Tras deliberar los organizadores (Ángela y Carlos) hemos decidido dar el primer premio a Katerina Okorochkova, de 1º Bchto A; el segundo premio es para Marina Sorribes, 1º Bchto B. Abajo colgamos las fotos ganadoras, así como otras dignas de mención (de Hussein Mroue y Pia Schlosneck).

(Las fotos aparecen por el mismo orden en que las hemos ido nombrando.)





domingo, 26 de abril de 2015

Un hito pedagógico en la historia de España: el Crucero Universitario por el Mediterráneo (1933)

Ahora que preparamos un breve viaje a Almagro, para contemplar lugares de la ruta cervantina y asistir a una función de teatro barroco en el corral de comedias, bueno será recordar otro viaje, de nuestro pasado, que constituyó un hito pedagógico en la historia de nuestro país y una inolvidable experiencia para todos los que formaron parte de él: me refiero al Crucero Universitario por el Mediterráneo, que tuvo lugar en el verano de 1933 y que, organizado por Manuel García Morente, insigne filósofo y a la sazón decano de la Facultad de Filosofía y Letras de Madrid, contó con los auspicios del Ministerio de Instrucción Pública republicano y su titular Fernando de los Ríos, y de la colaboración de notables figuras de la vida intelectual de la época, como José Ortega y Gasset y Gregorio Marañón (cuyos hijos participaron en el evento).
            Se trataba de organizar un viaje de fin de carrera, en el que durante mes y medio se visitaran numerosos lugares del Mediterráneo, conocidos por su notable importancia en la historia de Occidente (su arte, filosofía, arquitectura, etc.), y que permitieran a los estudiantes contemplar in situ muchas de las cosas que había aprendido, teóricamente y en los libros, durante su estancia en la Universidad. Partiendo de Barcelona en el barco Ciudad de Cádiz, visitarían sitios como Cartago en Túnez, la isla de Malta, Egipto, con Alejandría, El Cairo y sus pirámides, Tierra Santa (¡Jerusalén!), Creta (para visitar la patria del Greco), Roda, Estambul, Grecia (Atenas y la Acrópolis, pero también Micenas, Nauplia y Delfos), Sicilia (con Siracusa y Palermo), desde allí a Nápoles y Pompeya, para volver hasta Valencia pasando por Palma de Mallorca. ¡Asombroso periplo!
            Pero eso no es todo, los estudiantes viajaban acompañados por un grupo de profesores, entre los que se encontraban importantes figuras de la cultura de la época. No sólo Morente, el organizador y alma del proyecto, sino Elías Tormo, el titular de la primera cátedra de Historia de Arte que hubo en España, y su colega Manuel Gómez-Moreno, los filólogos Joaquín de Entrambasguas y Ángel González Palencia, los historiadores Ballesteros Beretta y Ballesteros Gaibrois (padre e hijo), el arqueólogo Lluis Pericot, el filósofo Juan Zaragüeta, entre otros. También jovencísimos profesores que luego tendrían trayectorias de enorme prestigio, como el filólogo Guillermo Díaz-Plaja y el historiador del arte Enrique Lafuente Ferrari. Durante la singladura daban conferencias sobre los sitios que se iban a visitar o temas de interés general, y luego en los lugares actuaban como guías en las visitas que efectuaban. A la vuelta, desde Nápoles, pudieron gozar de la presencia en el barco de Ramón del Valle-Inclán, todo un clásico vivo de la literatura española para esas fechas.
            Con ser todo esto impresionante, hay otra cosa aún más llamativa, y es la cantidad de futuras figuras de la cultura española que se encontraban en ese momento entre los estudiantes. Aparte de nombres destacados por su apellido, como los anteriormente referidos hijos de Ortega y Gasset y Gregorio Marañón, o el de Menéndez Pidal, o la hermana de García Lorca, o la hija del ministro de Instrucción Pública, no puedo dejar de citar a los filósofos Julián Marías, Manuel Granell o Antonio Rodríguez Huéscar, a los historiadores Luis Díez del Corral o Jaume Vicens Vives (al que conocemos, entre otras cosas por le editorial que creó), al arquitecto Fernando Chueca Goitia, al helenista Antonio Tovar, o al poeta catalán Salvador Espriu, todos ellos eminentes personalidades de la cultura española de postguerra.

            Verdaderamente un hito pedagógico y un momento glorioso de la historia de cultural de nuestro país, al que las bombas de la inminente guerra incivil pondrían término de manera horrenda.

viernes, 12 de diciembre de 2014

Trabajo voluntario 2ª evaluación. 1º Bchto.

- Se tratará de hacer individualmente y escrito a mano un comentario de texto, siguiendo el modelo de los que se hacen en clase o figuran en el libro de texto (págs. 142 o 200 por ejemplo), y que, por tanto, constará de las siguientes fases:

1- Localización.
2- Tema.
3- Estructura interna.
4- Comentario de la forma en relación con el contenido.
5- Conclusión.

- Se podrán elegir los textos publicados en el blog como ampliación de la materia de clase que correspondan al período de literatura estudiado: de la Edad Media al Barroco. A saber:

- Romance del infante Arnaldos,
- Romance de Álora, la bien cercada,
- fragmento de García Lorca en relación con Manrique,
- fragmento de La Celestina (“la música de las palabras”),
-  soneto de Garcilaso sobre Dafne y Apolo,
- Oda a Salinas, de Fray Luis de León
- fragmento de Santa Teresa (episodio de la transverberación),
- poema de San Juan de la Cruz: “En una noche oscura”,
- el soneto con estrambote de Cervantes,
- descripción de Dulcinea de Cervantes
- soneto de Lope de Vega: “¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?”
- la prosa conceptista de Gracián: “Aplicación y Minerva”
- un soneto de Sor Juana Inés de la Cruz


Se los puede localizar en el blog por fechas: entre diciembre de 2008 y marzo de 2009.

- Habrá que avisar al profesor del texto que se va a trabajar antes del 2 de febrero. Y el trabajo se entregará con fecha límite del 16 de febrero.

- El trabajo voluntario puede subir hasta 1 punto la nota de la evaluación.

jueves, 13 de noviembre de 2014

Coplas de Jorge Manrique: "esta otra vida tercera": ¿vida eterna o vida de la fama?


No se os haga tan amarga
la batalla temerosa
que esperáis,
pues otra vida más larga
de fama tan gloriosa
acá dejáis.
Aunque esta vida de honor
tampoco no es eternal,
ni verdadera,
mas, con todo, es muy mejor
que la vida terrenal,
perecedera. (35)

El vivir que es perdurable,
no se gana con estados
mundanales,
ni con vida deleitable,
en que moran los pecados
infernales,
mas los buenos religiosos,
ganánlo con oraciones
y con lloros,
los caballeros famosos
con trabajos y aflicciones
contra moros.

Y pues vos, claro varón,
tanta sangre derramasteis
de paganos,
esperad el galardón
que en este mundo ganasteis
por las manos.
Y con esta confianza
y con la fe tan entera
que tenéis,
partid con buena esperanza,
que esta otra vida tercera,
ganaréis.» (37)

Un tanto ambigua resulta la referencia a “esta otra vida tercera” en la copla 37 del magno poema manriqueño. ¿Se trata de la vida eterna o de la vida de la fama? Ninguna de las ediciones críticas que he manejado (no menos de cuatro) anotan su significado, y entre los estudiosos que he consultado (Américo Castro, Stephen Gilman, Pedro Salinas y unos cuantos más) casi se podría decir que se dividen en partes iguales los que consideran un significado y los que consideran el otro, sin dar mayores argumentos. Por el contexto inmediato parecería que se refiere al “galardón” de la vida eterna (“y con la fe tan entera / que tenéis, / partid con buena esperanza). Sin embargo, nos inclinamos a pensar que se trata de la vida de la fama (“vida de honor”). Intentemos razonarlo.

domingo, 3 de noviembre de 2013

¿Desfacer entuertos o enderezar tuertos?

Nuestro español semiculto, cuando quiere hacer alarde de conocimientos y mostrar que ha leído la inmortal obra de Cervantes, apela a la fabla quijotesca y nos espeta un “desfacer entuertos” que nos deja atónitos. En la edición crítica con que el Instituto Cervantes celebraba el cuarto centenario de la publicación del Quijote, dirigida por Francisco Rico, se deja muy claro en la nota 2 de la página 34 que se trata de un error muy común, pues Cervantes jamás utiliza esa expresión, sino “enderezar tuertos”. Literalmente tuerto vale por “torcido” (por eso Don Quijote lo usa sobre todo con enderezar), en contraposición a derecho, y de ahí la relación con “desarreglos” e “injusticia”.
La primera vez que aparece el término tuerto en la obra es en un soneto de los preliminares (De Solisdán a Don Quijote de la Mancha), que en el verso 6 dice “pues tuertos desfaciendo habéis andado”. En el capítulo 19 es el propio Don Quijote quien proclama: “quiero que sepa vuestra reverencia, que soy un caballero de la Mancha, llamado Don Quijote, y es mi oficio y ejercicio andar por el mundo enderezando tuertos y desfaciendo agravios”. Encontramos por vez primera la pareja que tanto se va a usar en la novela, pero los tuertos se enderezan y los agravios se desfacen.

jueves, 11 de junio de 2009

Para cerrar el curso, con Virginia Woolf, como prometí

I have sometimes dreamt, at least, that when the Day of Judgement dawns and the great conquerors and lawyers and statesmen come to receive their rewards -their crowns, their laurels, their names carved indelibly upon imperishable marble- the Almighty will turn to Peter and will say, not without certain envy when he sees us coming with our books under our arms, “Look, these need no reward. We have nothing to give them here. They have love reading”.

Virginia Woolf – “How should one read a book?”

A veces he soñado, al menos, que cuando llegue el Día del Juicio y los grandes conquistadores y juristas y hombres de estado vayan a recibir sus premios –sus coronas, sus laureles, sus nombres indeleblemente grabados en imperecedero mármol- el Todopoderoso se volverá hacia Pedro y le dirá, no sin cierta envidia cuando nos vea llegar con nuestros libros bajo los brazos, “Mira, ésos no necesitan premio alguno. No tenemos nada que ofrecerles. Amaron la lectura”.

Virginia Woolf- “¿Cómo leer un libro?”

lunes, 8 de junio de 2009

Un microrrelato de Arreola

CUENTO DE HORROR

La mujer que amé se ha convertido en fantasma. Yo soy el lugar de las apariciones.


Juan José Arreola

domingo, 7 de junio de 2009

Un cuento muy inquietante

LA MIGALA.

La migala discurre libremente por la casa, pero mi capacidad de horror no disminuye.
El día en que Beatriz y yo entramos en aquella barraca inmunda de la feria callejera, me di cuenta de que la repulsiva alimaña era lo más atroz que podía depararme el destino. Peor que el desprecio y la conmiseración brillando de pronto en una clara mirada.
Unos días más tarde volví para comprar la migala, y el sorprendido saltimbanqui me dio algunos informes acerca de sus costumbres y su alimentación extraña. Entonces comprendí que tenía en las manos, de una vez por todas, la amenaza total, la máxima dosis de terror que mi espíritu podía soportar. Recuerdo mi paso tembloroso, vacilante, cuando de regreso a la casa sentía el peso leve y denso de la araña, ese peso del cual podía descontar, con seguridad, el de la caja de madera en que la llevaba, como si fueran dos pesos totalmente diferentes: el de la madera inocente y el del impuro y ponzoñoso animal que tiraba de mí como un lastre definitivo. Dentro de aquella caja iba el infierno personal que instalaría en mi casa para destruir, para anular al otro, el descomunal infierno de los hombres.
La noche memorable en que solté a la migala en mi departamento y la vi correr como un cangrejo y ocultarse bajo un mueble, ha sido el principio de una vida indescriptible. Desde entonces, cada uno de los instantes de que dispongo ha sido recorrido por los pasos de la araña, que llena la casa con su presencia invisible.
Todas las noches tiemblo en espera de la picadura mortal. Muchas veces despierto con el cuerpo helado, tenso, inmóvil, porque el sueño ha creado para mí, con precisión, el paso cosquilleante de la araña sobre mi piel, su peso indefinible, su consistencia de entraña. Sin embargo, siempre amanece. Estoy vivo y mi alma inútilmente se apresta y se perfecciona.
Hay días en que pienso que la migala ha desaparecido, que se ha extraviado o que ha muerto. Pero no hago nada para comprobarlo. Dejo siempre que el azar me vuelva a poner frente a ella, al salir del baño, o mientras me desvisto para echarme en la cama. A veces el silencio de la noche me trae el eco de sus pasos, que he aprendido a oír, aunque sé que son imperceptibles.
Muchos días encuentro intacto el alimento que he dejado la víspera. Cuando desaparece, no sé si lo ha devorado la migala o algún otro inocente huésped de la casa. He llegado a pensar también que acaso estoy siendo víctima de una superchería y que me hallo a merced de una falsa migala. Tal vez el saltimbanqui me ha engañado, haciéndome pagar un alto precio por un inofensivo y repugnante escarabajo.
Pero en realidad esto no tiene importancia, porque yo he consagrado a la migala con la certeza de mi muerte aplazada. En las horas más agudas del insomnio, cuando me pierdo en conjeturas y nada me tranquiliza, suele visitarme la migala. Se pasea embrolladamente por el cuarto y trata de subir con torpeza a las paredes. Se detiene, levanta su cabeza y mueve los palpos. Parece husmear, agitada, un invisible compañero.
Entonces, estremecido en mi soledad, acorralado por el pequeño monstruo, recuerdo que en otro tiempo yo soñaba en Beatriz y en su compañía imposible.

Juan José Arreola, mexicano

jueves, 4 de junio de 2009

fragmento de PIEDRA DE SOL

(...)
voy por tu cuerpo como por el mundo,
tu vientre es una plaza soleada,
tus pechos dos iglesias donde oficia
la sangre sus misterios paralelos,
mis miradas te cubren como yedra,
eres una ciudad que el mar asedia,
una muralla que la luz divide
en dos mitades de color durazno,
un paraje de sal, rocas y pájaros
bajo la ley del mediodía absorto,

vestida del color de mis deseos
como mi pensamiento vas desnuda,
voy por tus ojos como por el agua,
los tigres beben sueño en esos ojos,
el colibrí se quema en esas llamas,
voy por tu frente como por la luna,
como la nube por tu pensamiento,
voy por tu vientre como por tus sueños,

tu falda de maíz ondula y canta,
tu falda de cristal, tu falda de agua,
tus labios, tus cabellos, tus miradas,
toda la noche llueves, todo el día
abres mi pecho con tus dedos de agua,
cierras mis ojos con tu boca de agua,
sobre mis huesos llueves, en mi pecho
hunde raíces de agua un árbol líquido,

voy por tu talle como por un río,
voy por tu cuerpo como por un bosque,
como por un sendero en la montaña
que en un abismo brusco se termina,
voy por tus pensamientos afilados
y a la salida de tu blanca frente
mi sombra despeñada se destroza,
recojo mis fragmentos uno a uno
y prosigo sin cuerpo, busco a tientas,
(...)

Octavio Paz

martes, 2 de junio de 2009

Comienzo de EL TÚNEL

Bastará decir que soy Juan Pablo Castel, el pintor que mató a María Iribarne; supongo que el proceso está en el recuerdo de todos y que no se necesitan mayores explicaciones sobre mi persona.
Aunque ni el diablo sabe qué es lo que ha de recordar la gente, ni por qué. En realidad, siempre he pensado que no hay memoria colectiva, lo que quizá sea una forma de defensa de la especie humana. La frase "todo tiempo pasado fue mejor" no indica que antes sucedieran menos cosas malas, sino que —felizmente— la gente las echa en el olvido. Desde luego, semejante frase no tiene validez universal; yo, por ejemplo, me caracterizo por recordar preferentemente los hechos malos y, así, casi podría decir que "todo tiempo pasado fue peor", si no fuera porque el presente me parece tan horrible como el pasado; recuerdo tantas calamidades, tantos rostros cínicos y crueles, tantas malas acciones, que la memoria es para mí como la temerosa luz que alumbra un sórdido museo de la vergüenza.

Ernesto Sábato