sábado, 11 de enero de 2014

Aspectos biográficos en un poema de Gil de Biedma: En el nombre de hoy

EN EL NOMBRE DE HOY

En el nombre de hoy, veintiséis
de abril y mil novecientos
cincuenta y nueve, domingo
de nubes con sol, a las tres
—según sentencia del tiempo—
de la tarde en que doy principio
a este ejercicio en pronombre primero
del singular, indicativo,

y asimismo en el nombre del pájaro
y de la espuma del almendro,
del mundo, en fin, que habitamos,
voy a deciros lo que entiendo.
Pero antes de ir adelante
desde esta página quiero
enviar un saludo a mis padres,
que no me estarán leyendo.

Para ti, que no te nombro,
amor mío —y ahora hablo en serio—,
para ti, sol de los días
y noches, maravilloso
gran premio de mi vida,
de toda la vida, qué puedo
decir, ni qué quieres que escriba
a la puerta de estos versos?

Finalmente a los amigos,
compañeros de viaje,
y sobre todos ellos
a vosotros, Carlos, Ángel,
Alfonso y Pepe, Gabriel
y Gabriel, Pepe (Caballero)
y a mi sobrino Miguel,
Joseagustín y Blas de Otero,

a vosotros pecadores
como yo, que me avergüenzo
de los palos que no me han dado,
señoritos de nacimiento
por mala conciencia escritores
de poesía social,
dedico también un recuerdo,
y a la afición en general.

Jaime Gil de Biedma: Moralidades.

Siempre me llamó la atención, en este poema introductorio del libro Moralidades, el juego tonal que establece Gil de Biedma entre lo serio y lo jocoso, de donde resulta ese tono jocoserio que lo caracteriza. Después del comienzo con referencia exacta del momento de escritura (a la manera del Petrarca) y de la mezcolanza taurino-gramatical de la primera estrofa (“domingo de nubes con sol, a las tres (…) de la tarde” / “pronombre primero del singular, indicativo”), la detención para saludar a los padres “que no me estarán leyendo” en la segunda estrofa es ya un momento humorístico. De hecho, al referirse al ser amado, “gran premio de mi vida” a quien no nombra, tiene que explicitar “y ahora hablo en serio”, pues si no dudaríamos si se trata de otra broma. Tras la enumeración de los amigos y/o compañeros de viaje, vuelve a aparecer el tono jocoso en su caracterización “señoritos de nacimiento / por mala conciencia escritores / de poesía social”, que se cierra con un muy burlón y algo torero “a la afición en general” que nos incluye y nos hace soltar la carcajada.

Ahora bien, siempre me intrigó la posibilidad de determinar la referencia concreta de los nombres que conforman la enumeración. Recientemente la lectura, en el segundo tomo de las memorias de Carlos Barral (Los años sin excusa), del relato de la excursión a Collioure para homenajear a Antonio Machado en el vigésimo aniversario de su muerte (y un poco de navegación por el ciberespacio), me ha permitido identificar las referencias. Se trata de, siguiendo el orden del poema: Carlos Barral, Ángel González, Alfonso Costafreda, José Ángel Valente, Gabriel Ferrater y Gabriel Celaya, José Manuel Caballero Bonald, Miguel Barceló, José Agustín Goytisolo y Blas de Otero.
El más difícil de identificar fue “el sobrino Miguel”, que no era sobrino de Gil de Biedma, sino un amigo más joven: el historiador mallorquín –y poeta en su juventud- Miquel Barceló (no confundir con el también mallorquín pintor del mismo nombre, que debía tener dos añitos cuando se compone el poema).

Existe una foto del grupo de poetas en el homenaje de Collioure (febrero de 1959, dos meses antes de la composición del poema), en la que aparecen varios de los nombrados. Arriba (de izquierda a derecha): Blas de Otero, José Agustín Goytisolo, Ángel González, José Ángel Valente, ¿Luis Marquesán? Abajo: Jaime Gil de Biedma, Alfonso Costafreda, Carlos Barral y José Manuel Caballero Bonald.

1 comentario:

rebeca martín gil dijo...

Muy interesante la aclaración de los personajes del poema.