viernes, 25 de mayo de 2012

Virginia, Borges y Bioy: fin de curso.

Para cerrar el curso de Literatura Universal vuelvo a traer un pasaje de Virginia Woolf, donde nos habla del glorioso premio que es en sí el acto de leer. (Poned también en el buscador Borges Bioy y os encontraréis con otro texto de cierre de curso enormemente irónico y divertido: Lista de prohibiciones literarias.)

I have sometimes dreamt, at least, that when the Day of Judgement dawns and the great conquerors and lawyers and statesmen come to receive their rewards -their crowns, their laurels, their names carved indelibly upon imperishable marble- the Almighty will turn to Peter and will say, not without certain envy when he sees us coming with our books under our arms, “Look, these need no reward. We have nothing to give them here. They have love reading”.

Virginia Woolf – “How should one read a book?”

A veces he soñado, al menos, que cuando llegue el Día del Juicio y los grandes conquistadores y juristas y hombres de estado vayan a recibir sus premios –sus coronas, sus laureles, sus nombres indeleblemente grabados en imperecedero mármol- el Todopoderoso se volverá hacia Pedro y le dirá, no sin cierta envidia cuando nos vea llegar con nuestros libros bajo los brazos, “Mira, ésos no necesitan premio alguno. No tenemos nada que ofrecerles. Amaron la lectura”.

Virginia Woolf- “¿Cómo leer un libro?”

4 comentarios:

Ana Karenina dijo...

Hermosa cita, hermoso final.

Candela dijo...

Pero,¡Oh Dios Mío! ¡Cómo te vamos a echar de menos!Yo quiero seguir encontrando " the thing left out"
Hemos conocido de lleno a Sófocles,Dante,Shakespeare,Flaubert,Baudelaire y Kafka ( y aprendido a escribirlos correctamente) además de 1000 nombres más (que recordaremos,¡seguro!)
Además..me siento realizadísima espiritualmente...¡ya tengo a quién rezarle todas las noches y una amplia lista de películas necesarias que ver!
Por supuesto " De la musique avant toute chose", siempre.

¡Gracias!

CCM dijo...

Gracias a ti, Candela, y al resto del grupo. Ha sido un año estupendo. Yo me lo he pasado muy bien dando las clases. Se notaba ¿No?

Candela Conforte dijo...

Sí sí ¡se notaba!
Ahora me da miedo pensar en que todos los seres que pasen por mi lado sean rinocerontes...

Para que después digan que es lo mismo una clase de 10 que de 42...