viernes, 14 de agosto de 2026

El bar Siddharta y Ana Juan. (Arte moderno presumiblemente desaparecido en Valencia)

 


Aunque la Inteligencia Artificial considere que el bar Siddharta no fue un lugar de referencia en la Valencia de los años 80, la Valencia de la –digamos- movida, tengo para mí que parte notable del arte de esa época se encerraba en él, y ha desaparecido.

El local se encontraba detrás de la iglesia del Temple, por donde la estatua del pintor Ribera, en un callejón que daba a la calle dels Mestres, muy cerca de la policía local. Curiosa vecindad, pues que era un bar de tarde y noche, donde se consumían habitualmente drogas blandas (hachís y marihuana).

viernes, 7 de agosto de 2026

Salinas y Heine: la naturaleza personificada

 

Traigo hoy dos poemas que presentan tangencias inauditas (o no tan inauditas, pues mucho me temo que Salinas tuvo presente el texto del alemán). En ambos poemas nos encontramos con una personificación de la naturaleza, que ama o sueña. El de Salinas es ingenioso, muy bello y bien escrito; el de Heine es, me parece, una cumbre de la lírica universal.

 

El agua que está en la alberca
y el verde chopo son novios
y se miran todo el día
el uno al otro.
En las tardes otoñales,
cuando hace viento, se enfadan:
el agua mueve sus ondas,
el chopo sus ramas;
las inquietudes del árbol
en la alberca se confunden
con inquietudes de agua.
Ahora que es la primavera,
vuelve el cariño; se pasan
toda la tarde besándose
silenciosamente. Pero
un pajarillo que baja
desde el chopo a beber agua,
turba la serenidad
del beso con temblor vago.
Y el alma del chopo tiembla
dentro del alma del agua.

 (Pedro Salinas: Presagios)

                                                      

 

Un pino se alza en la cumbre
De un monte del Norte helado.
Sueña; la nieve y el hielo
Lo envuelven con su sudario.
Sueña con una palmera
Que en el Oriente lejano,
Se alza solitaria y triste
Sobre un peñón abrasado.

(Heinrich Heine)

domingo, 2 de agosto de 2026

Pedro Salinas: Perdóname por ir así, buscándote... Comentado por Lázaro Carreter

 

Este verano le leí este poema a mi esposa. Me llamó la atención que, al final, la forma verbal que ella esperaba (pues no la escuchó con claridad) es la misma que utiliza Salinas(eras), y no la que cualquier lector esperaría(eres), como figura el poema en la página de Ciudad Seva, por ejemplo, de donde lo tomé (y luego corregí). Ella hacia una lectura muy profunda del poema, de la capacidad del amor para revelar al otro y sacar lo mejor suyo (mi lectura era más intelectual, más saliniana, creo, como la de Lázaro Carreter).

 

Cuando busqué el comentario de éste, en su libro azul de Anaya (Lengua española 1º) antes de teclearlo miré si en el ciberespacio estaba, para ahorrarme algo de faena y restituirlo a su autor. Lo encontré en una página –www.studocu.com-, sin nombre de su creador. Pero, cuál no sería mi sorpresa cuando, al confrontarlo con el original, veo que sigue las ideas al pie de la letra, pero la redacción va variando ligera y continuamente, de manera que he tenido un trabajo enorme corrigiéndolo para hacerlo coincidir con el original de Lázaro Carreter. De todas formas, cualquier esfuerzo es poco para llevar al ciberespacio los magníficos comentarios –para BUP- de tan preclaro maestro.

 

PEDRO SALINAS: “Perdóname por ir así, buscándote”

 

Introducción

 

Poeta, profesor, crítico literario,  Salinas (1892-1951) destaca –dentro de la generación del 27- por su poesía  amorosa, sobre todo gracias a sus dos libros fundamentales: La voz a ti debida (1933) y Razón de amor (1936). En sus versos, el amor es una fuerza prodigiosa que da plenitud a la vida y sentido al mundo.