martes, 11 de julio de 2023

Los papeles de Aspern: entre el fetichismo literario y la literatura.

 


 La reciente lectura de un relato de Mircea Eliade (“El secreto del doctor Honigberger”) me hizo pensar insistentemente en Los papeles de Aspern, de Henry James, De manera que tiempo después de terminar con Eliade he vuelto a releer la obra de James.

 

No hace tanto que leí la narración de Eliade (buena como todo lo suyo), pero ya casi se ha borrado de mi memoria, con lo que no puedo llevar a cabo un estudio comparativo de ambos relatos, que tal vez resultara de interés.

 

Sin embargo, la memorable novela corta de James me ha vuelto a atrapar y a maravillar como la primera vez que la leí.

 

Uno de los pasajes que llamó mi atención fue el siguiente. Tras el intento fallido del innominado narrador-protagonista de abrir el escritorio donde cree se encuentran los papeles de Aspern, pues es sorprendido con las manos en la masa por la anciana Juliana, amante y musa del poeta Jeffrey Aspern casi un siglo atrás, nos encontramos con esto: