jueves, 25 de junio de 2026

La paideia y la luna en la ventana

 

Leo en Paideia, de Werner Jaeger la siguiente anécdota:

Pero baste citar en apoyo de esto una frase del filósofo Estilpón, uno de los principales representantes de la escuela socrática de Megara, fundada por Euclides. Cuando Demetrio Poliorcetes, después de la conquista de Megara, quiso demostrar al filósofo su buena voluntad e indemnizarle del saqueo de su casa, le rogó que le presentase una lista de todas las cosas de su propiedad que habían desaparecido. A lo cual contestó irónicamente Estilpón: "La paideia no se la ha llevado nadie de mi casa."

 [paideia: formación espiritual del hombre en su camino hacia el bien.]

Y me recuerda el haikú del monje budista Ryokan (que vivió entre el siglo XVIII y XIX):

Al ladrón

 se le olvidó

 la luna en la ventana.

domingo, 21 de junio de 2026

El síndrome del Taj Mahal (fragmento)

 

        

Ahora que estoy pasando al ordenador algunos de mis cuadernillos de viajes, me encuentro con el siguiente texto que escribí en el verano de 1999, cuando anduve por India y Nepal. Visitar el Taj Mahal en Agra fue, como se suele decir, un sueño realizado. Desde niño había una serie de lugares a los que yo deseaba ir ardientemente (cataratas del Niágara, Macchu Picchu, algunas otras y Taj Mahal). A las dos primeras nunca fui, ni creo ya que pueda ir (los años no perdonan), pero el gran mausoleo de Agra no sólo lo pude visitar, sino que superó todas mis expectativas. Fruto de esa vivencia son estas notas que tomé poco después de estar en él y que tienen, por tanto, la friolera de casi 27 años.

 

         El visitante que entra en el recinto del Taj Mahal lo primero que siente es un sobrecogimiento que se apodera de él. Los pasos se vuelven lentos, la respiración trabajosa y, desde luego, calla. Ante el Taj Mahal huyen todas las  palabras. Habrá luego el intento de traducir en palabras (o más bien aludir a través de ellas) toda la grandeza del edificio. Pero la primera impresión conduce al silencio. Y al asombro también, origen de toda reflexión. Y es que el Taj Mahal da qué pensar. Parece una síntesis de la filosofía platónica y sus ideas madres de orden, arquetipo, inmutabilidad. Es el edificio en el que la simetría se convierte en una especie de apuesta ontológica. Es una de esas pocas obras de los hombres que promueven una confrontación con los dioses. Es un edificio fúnebre que no hace sino poner de relieve la muerte (su carácter de esfinge), pero que al tiempo parece trascenderla. Hay un espacio de ideas trascendentes de las cuales esta construcción no es sino un leve reflejo.

         Y este edificio produce un síndrome que me pareció ver reflejado en la actitud de algunos de sus visitantes: un joven occidental no hacía más que mirar los muros, acercaba el objetivo de la cámara una y otra vez, pero lo retiraba con aire de decepción; un japonés de complexión musculosa estaba sentado con un gesto de asombro que no remitía de ninguna manera, extrañamente se encontró reflexionando, cosa que no debía haber hecho en mucho tiempo; otra pareja de japoneses se recostó, sin mediar palabras, bajo la puerta trasera, la que da al río, y por sus mentes debió pasar el siguiente designio: echarse a morir (“que todo acabe aquí, que todo acabe de una vez para siempre”).


Yo también experimenté ese síndrome, pero eso está escrito en otro lugar, estrictamente privado, mis Episodios Personales.

 

miércoles, 17 de junio de 2026

Camus, siempre Camus: dos fragmentos de El Primer hombre

 


Hablando con Javier sobre cosas de la infancia (conforme envejecemos cada vez más tendemos a mirar al pasado) me comenta que él no tiene tantos recuerdos de su infancia como Camus en El primer hombre. Esa breve indicación me basta para ponerme a leer el libro. Obra en ciernes,  incompleta, inacabada, pero llena de interés y emoción –se trata de don Albert-, transparentemente autobiográfica, y donde hay una memoria muy nítida y perspicaz de su infancia, en efecto. Reproduzco un par de pasajes que me han encantado: el primero, sobre cómo compartían unas patatas fritas los niños pobres de un barrio marginal de Argel; y el segundo, sobre sus prácticas lectoras ya en el liceo de la ciudad (adonde llegan becados gracias a su inteligencia y la mediación de su maestro de escuela):

sábado, 6 de junio de 2026

Una conversación literaria en e-mail (a propósito de Henry James)

 

- ¿Conoces La muerte del león, de Henry James? Es un relato excelente, lo leí ayer y lo he releído hoy. Difícil de entrar en él, como habitualmente en este autor, pero conforme lo vas leyendo te das cuenta de lo bueno que es, de manera que, al terminarlo, quieres releerlo para entenderlo (y disfrutarlo) mejor. Trata del entorno de un gran escritor que se hace célebre y cómo este entorno (la jungla de personas que lo constituyen) precisamente lo destruye.

Si no lo has leído, muy recomendable. Tal vez no a la altura de La lección del maestro o Los papeles de Aspern, pero no muy lejos de esa perfección. Y el mundo, muy similar, el del artista, ése que tan bien conocía.

 

 

- No recuerdo exactamente el cuento, pero al final del mismo tengo escrito: "Relato sobre el tema de 'escritores admirados', que hace juego con Los papeles de Aspern y La lección del maestro, pero algo menos hondo en el fondo y algo más enrevesado en la forma". Eso puse.

 

 

 

lunes, 1 de junio de 2026

La verdadera causa de la muerte de Sócrates: una lectura de EUTIFRÓN (scherzo)

 

Mucho se ha escrito sobre la muerte de Sócrates. Casi tanto como sobre la de Jesucristo. La diferencia es que este último tuvo mejores testigos. ¿Dónde se va a comparar cualquier evangelio con los Recuerdos de Sócrates, de Jenofonte? Es verdad que Platón apunta más alto en su Apología, pero aun así queda lejos de los cuatro canónicos.

 

Mucho se ha escrito y mucho se ha errado. Repiten los que tratan sobre su final que fue juzgado y condenado por corromper a los jóvenes y no creer en los dioses de la ciudad, proponiendo divinidades nuevas (en alusión a su demonio interior que le aconsejaba en múltiple ocasiones). Pero entiendo que nada de esto es verdad.