Leyendo el libro de Nina
Ayala sobre Bartolomé Esteban Murillo,
y contemplando las ilustraciones que lleva, me topo con un cuadro en el que no
recuerdo haber reparado anteriormente, y que me llama la atención por lo que a
continuación señalo. Se trata de San
Diego de Alcalá dando de comer a los pobres, que se conserva actualmente en
la Academia de Bellas Artes de San Fernando (en Madrid), pero que fue pintado, hacia
1645, dentro de una serie, para el Claustro Chico del convento de San Francisco
en Sevilla.
Diego de Alcalá era un
hermano lego, procedente de Sevilla, que vivió y murió en el siglo XV en el
convento de los franciscanos de Alcalá de Henares, especialmente tocado por la
virtud de la caridad, y que fue canonizado en 1589.